Una
de las cinco fortificaciones de esa zona que respondían para
el siglo XIII al Patriarcado de Aquileia. Es hogar de los Savorgnan,
y puntualmente para el año 1500, de Antonio Savorgnan de
Brazzá, (el Rebelde de la Serenísima) que con motivo
de su lucha contra otra parte de la familia por el control del norte
de Italia, se contrapone a Venezia a favor de los intentos Imperialistas
Austríacos, y es en una de las luchas, el 26 de febrero de
1511, se incendia el castillo quedando en el estado en que se encuentra
hasta el día de hoy, pero que no cedió ante el paso
del tiempo ni de los terremotos.
Tuve
oportunidad de ingresar y sacar muchas fotos. Cuando le conté
ésto a Ettore Persello* me dijo que cuando él y mi
Papá eran chicos, no los dejaban subir al Castillo, porque
se decía que estaba habitado por fantasmas.